Responder a estas preguntas reduce el proceso de selección del jurado y la necesidad de hacer preguntas personales, o posiblemente vergonzosas, a los jurados en un tribunal abierto. Su información personal de contacto, es decir, nombre, dirección, número de teléfono y correo electrónico, solamente la tiene el personal del tribunal y no se les da a los abogados o a otras partes del caso. De acuerdo con la Orden de la Corte Suprema de Justicia de Nuevo México 00-8500, todos los cuestionarios del jurado en posesión del tribunal, o de cualquier otra parte, deben destruirse 90 días después de que el período de servicio del jurado haya terminado.